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Teoría

mano escombro 2

 

Ha llegado el momento en que Chile y el mundo no deben olvidar. Día tras día, se destruyen cientos de memorias urbanas producto de los desastres naturales y artificiales que acontecen alrededor del mundo, originando nefastas amnesias, tanto a un nivel patrimonial arquitectónico como aquellas que llegan a ser inclusive fatales, por la falta de prevención y reacción ante éstas.

Olvidamos nuestros recuerdos y experiencias de vida tras una catástrofe, que son en sí nuestros principales escudos ante las culturas extranjeras que nos quieren fagocitar. Como también olvidamos la prevención en nuestras ciudades, ya que muchas veces tras una mala planificación y construcción se incita aun más la catástrofe, sumándose a esta lista el mal manejo del trauma y la pérdida. Es por ello que es necesario revertir esta negatividad con una mirada efectiva sobre la reconstrucción de una ciudad afectada y mucho más cuando es de convivencia constante, donde deben existir procesos de memoria, no tan sólo para la generación afectada como mecanismo de resiliencia, sino como una ofrenda para las futuras catástrofes.

¿Qué se ha hecho en antiguas generaciones por recordar y conmemorar la identidad de la catástrofe y la arquitectura patrimonial?, ¿cuál es el origen del desastre?, ¿la ignorancia o la falta de prevención?, ¿hemos tomado conciencia de nuestro derecho y deber de memoria?, ¿cómo la arquitectura y el urbanismo se hacen cargo de esta problemática?, ¿qué recordar? , ¿cómo hacerlo?, ¿cómo legar el pasado a las nuevas generaciones?, ¿cómo descubrir la dimensión afectiva del recuerdo y la información?, ¿cómo volcar lo negativo de la catástrofe en un sustento positivo?.

Esta organizacion tratará de responder estas interrogantes incitando a ser parte de una nueva filosofía de vida y de percepción, que puede ser incluso seductora, en el sentido que nos llevará a observar las cosas de nuestro alrededor de otra manera. Lo que antes considerábamos feo, será ahora bello. Lo que antes era inútil podrá ser valioso, ya que se valorizará un material que representa en sí, la destrucción, generada por un terremoto, una guerra, un tsunami o un aluvión, pero ese material que es una resultante de la destrucción e históricamente ha sido considerado como un “desecho”, es el único testimonio tangible de la esperanza de los recuerdos de una comunidad, ese es el escombro simbólico.

Lo que antes era nuestra debilidad puede ser nuestra mayor fortaleza como conservación de la memoria. Considerando el escombro simbólico no como basura, sino como un material de proyecto que posee una fusión de recuerdos y memorias, que nos ayudará a resolver de raíz las diferentes problemáticas culturales ante una catástrofe. Actualmente, la arquitectura, la geografía y el urbanismo no se preocupan eficientemente del manejo de estos residuos, no se enseña. Es más, casi siempre los urbanistas y arquitectos tienden a diseñar con elementos “vírgenes” y no con elementos que poseen un uso previo o que están deteriorados, fomentando aún más una autodestrucción de nuestros paisajes, con la explotación de los recursos naturales para la construcción de nuestras ciudades. Es por ello que los escombros simbólicos, no deben ser vistos como un fin de un ciclo de vida, sino como un nuevo proceso de regeneración y saber que es un material inagotable, que siempre estará presente en nuestras ciudades, donde deben ser incorporados como un recurso de desarrollo sustentable para la humanidad, potenciando su origen, ya que  el escombro simbólico proviene íntegramente  de la destrucción de nuestros elementos arquitectónicos , permitiendo que sea totalmente factible que los arquitectos y urbanistas se vuelquen hacia él y logren generar cambios al momento de diseñar , aceptando el buen morir de los inmuebles y generando su transformación.

Pero ¿En qué espacios deberían ser reutilizados o reciclados estos elementos aislados? ¿En qué lugar se necesitan generar la cultura del recuerdo? La respuesta  es el espacio público.

Espacio público y escombro simbólico es la simbiosis perfecta para generar una propiedad en las personas que hagan amar los espacios, infundiendo en ellos un deleite espiritual, de evocar sus recuerdos y eso es la belleza. Una belleza que no ha sido descubierta, hasta ahora, convirtiéndose en una belleza nueva que no ha sido explorada, ya que los recuerdos son su mayor inspiración. A través de esta belleza se plantea un nuevo rito ante la muerte de un ser querido, que nos ha acompañado durante décadas. Son nuestro patrimonio arquitectónico que, tras su destrucción, tiene la posibilidad de transformarse en lo que antes eran muros, pilares, losas y fragmentos, en elementos urbanos inéditos, exclusivos, universales, polifuncionales, como son los mobiliarios urbanos, pavimentos o topografías en los espacios públicos, planteando el patrimonio como un recurso renovable y que nunca se pierde, sino que se transforma.

 

 

Filosofía Proyecta Memoria

INFOGRAFIA filosofia pm

Áreas de trabajo

CATÁSTROFE

Proponemos revertir la negatividad de las catástrofes con una mirada efectiva sobre la reconstrucción de una ciudad afectada.Creemos que deben existir procesos de memorización que inciten a la prevención de futuras generaciones y permitan mantener vivo el recuerdo de lo acontecido y destruido, esto como un mecanismo de resilencia y fortalecimiento de las identidades patrimoniales

ESCOMBRO SIMBÓLICO

A través de una mirada reflexiva, concientizamos sobre la importancia del resguardo del patrimonio arquitectónico que está en calidad de escombros simbólicos, enfatizamos su valor cultural y su potencial como recurso de desarrollo sustentable (ecológico, económico y social) para las comunidades vulnerables a catástrofes.

PARTICIPACIÓN VINCULANTE

Creemos en el importante rol que cumplen las comunidades, empresas, entre otras, al momento de involucrarse en la gestión y realización de proyectos como mecanismo de sostenibilidad y de éxito en cuanto al uso, accesibilidad y desarrollo de la memoria de los espacios públicos. Trabajamos incentivando la participación vinculante y creando alianzas estratégicas que logren un resultado inclusivo y efectivo.

 ESPACIO PÚBLICO

Desarrollamos iniciativas considerando al escombro como material de proyecto que puede ser transformado en diversos elementos, tales como muebles urbanos, pavimentos y topografías; dispuestos organizada y ordenadamente en el espacio público, analizando calles, áreas peatonales, plazas y parques con un sentido memorial y cultural.

MEDIO AMBIENTE

Nos preocupa el impacto ambiental que producen los escombros posterior a una catástrofe, por tanto proponemos una gestión que soluciona su exceso en la ciudad y al mismo tiempo en cada uno de nuestros proyectos mantenemos un respeto e integración del entorno, convirtiéndose en un pilar fundamental de nuestras iniciativas.

 

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