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Fundación Alto Rio suena con construir Meneateca Sísmica

ElSur_Concepcion- PROYECTA MEMORIAEl objetivo de esta organización es rescatar todos los aprendizajes que dejó el 27/F. El anhelo es contar con una estructura única en Sudamérica que dé testimonio de la cultura sísmica y que se emplace en el sitio donde descansan las ruinas del derrumbado edificio Alto Río.

El viernes se cumplieron 5 años del 27/F y en ese contexto muchos se preguntan qué se sacó en limpio de esa fatídica noche y de todas las consecuencias que tuvo en las distintas aristas de la vida de las víctimas. Hay historias que aún conmueven, heridas que aún no sanan y a muchos el recuerdo todavía les causa dolor. Pero, desde allí, Mónica Molina, psicóloga con estudios en Psicología de la Emergencia, enfatiza que toda experiencia, aún la más compleja y triste, es una oportunidad para aprender y crecer. Para lograrlo la clave es tener la capacidad de resignificar el dolor. Y de eso ella puede hablar con propiedad, pues no sólo tiene una visión profesional, sino que también la de una víctima, pues fue una de las sobrevivientes de la caída del Edificio Alto Río de Concepción y una de las personas que, tras perderlo todo, formó parte importante de la lucha que los propietarios de los edificios colapsados emprendieron tras el terremoto. Ser una de las representantes en esta pelea significó sacrificarse, pero también la llenó de experiencia y conocimientos. Por eso, cuando estuvieron resueltos sus conflictos, el cuestionamiento era si se olvidaba o si hacía algo con todo lo aprendido y que sirviera para las futuras generaciones. Fue así como, hace aproxima damente dos años, nació la Fundación Alto Río, de la que Molina es presidente, compuesta por sobrevivientes del colapsado edificio, quienes querían compartir con la sociedad sus aprendizajes; y por “Proyecta Memoria”, organización integrada principalmente por arquitectos jóvenes, quienes vieron en los escombros una oportunidad para crear cultura sísmica y rescatar los aprendizajes que se pueden tener tras este tipo de incidentes —escombros simbólicos-

MÁS QUE UN MEMORIAL

La unión de estas dos fuerzas se logró cuando confluyeron por un objetivo en común, un sueño que esperan concretar y en el que este año comenzarán a trabajar con ímpetu: la Meneateca Sísmica. “No es sólo un memorial, un museo, una biblioteca o un centro de capacitación, es todo eso junto. Nuestro sueño es emplazarlo en el sector donde estaba el edificio Alto Río, porque es un sitio con un importante valor simbólico, es el lugar donde ocurrió la caída de un edificio que recorrió el mundo y donde hay ruinas”, explica. La estructura con la que sueñan sería el único edificio de esa naturaleza en Sudamérica y también un símbolo que dé fe de la cultura sísmica, en el que se incluyen tres ejes. Por una parte se busca preservar la memoria de lo que ocurrió, para obligar a sacar las lecciones y convertirlas en leyes que protejan a las familias y faciliten el salir de los embrollos que se provocan por una situación de desastre. “También queremos constituirnos en un archivo de bibliografía, de testimonio, de fotografía y videos que nos recuerden lo que pasó, porque eso también nos permite hacer análisis técnico y profesional, generando investigaciones al respecto”, cuenta. La educación a la comunidad es otro aspecto importante, por que Molina considera vital traspasar a las autoridades la experiencia de una víctima, ya que la mirada del fenómeno es totalmente distinta desde esa perspectiva.”Esto va a ayudar a las autoridades a hacer leyes pertinentes, mejorar las normas de una manera adecuada e instalar la cultura de gestión del riesgo de desastre como una política de Estado, que es lo que falta en nuestro país. Mientras eso no ocurra no van a haber profesionales que se dediquen a este tema, ni recursos destinados a ello ni se crearán instituciones que enfoquen su trabajo a esa área, porque hasta la promesa de seguridad a la ciudadanía es como un juego, porque la Onemi claramente es insuficiente. Por eso que para nosotros la Meneateca es tan importante”. Una de las ideas que incluye este sueño, es hacer caminos con piso transparente para que la gente pueda ver las ruinas que quedaron, como los estacionamientos o bodegas. “Eso es de un impacto importante para las futuras generaciones, porque es memoria y es preservarla, y hacer presente que esto ocurrió y puede volver a suceder”.

RESIGNIFICAR Y APRENDER

Con la Meneateca Sísmica como principal anhelo, y acciones como un seminario internacional que realizaron para conmemorar el primer año de vida de la Fundación Alto Río o cursos que tienen previstos para el futuro, el motor de acción es sensibilizar a las autoridades respecto a las falencias que existen, pero principalmente a las familias. “Tenemos que obligarnos a nosotros y a las futuras generaciones a hacer los aprendizajes que nos impuso el 27/F, porque recordábamos el terremoto del ’60, uno del que nuestro país debió aprender, pero enfrentamos el de 2010 de la misma manera, porque las leyes no cambiaron. Por eso hablamos de hacer memoria, porque ésta nos obliga a recordar lo que no nos gusta y nos duele, para aprender, para hacer reflexiones que permitan hacer cambios sociales”, sostiene. Esto responde también a que, como fundación, se sienten con una importante misión, ya que saben que son afortunados de haber sobrevivido de un incidente en el que ocho personas perdieron su vida. “Estudios señalan que alrededor del 70 a 75% de las personas que viven situaciones de emergencia logran afrontarlo y se reponen con facilidad. De lo que resta, sólo el 10% desarrolla enfermedades producto del incidente y el otro 15%, la bibliografía dice que son personas resilientes, es decir no sólo logran reponerse y retomar su vida, sino que se vuelven más fuertes y que, de alguna manera, abrigan causas que redefinen su vida futura. Eso es lo que estamos haciendo los que participamos en la fundación”, afirma. Por eso es que también cuando a Molina le preguntan qué le pasa cuando vuelve al sitio donde se emplaza el Alto Río ella responde que nada, sólo tiene una mirada esperanzadora porque sueña con la Meneateca. “Pensar en ese sentido es pensar cosas buenas que surgieron del dolor, porque nosotros lo resignificamos, no nos quedamos pegados en el sufrimiento, dimos un paso más allá y estamos compartiendo con la comunidad eso que aprendimos”, concluye. Recuadro : La estructura que se tiene pensada edificar, contempla tres espacios: uno para conservar la memoria, otro para formación técnica y el tercero para sanación. Patrimonio y memoria “Proyecta Memoria” es una organización que surgió luego de que un grupo de arquitectos participaran, en distintas comunas de la Región, en el catastro de viviendas, posterior al terremoto del 2010, cuando grande parte del patrimonio chileno queda reducido a escombros. Patricio Mora, uno de sus tres cofundadores, recuerda que pensaron en hacer algo distinto y plantearon crear un patrimonio simbólico, uno reciclable. El interés era preservar la ruina, reciclarla y poder utilizarla en espacios públicos, construyendo con ella plazas o canchas de fútbol, por ejemplo. Fue en esa búsqueda de patrimonio y de preservarlo que llegaron hasta la comunidad del derrumbado Edificio Alto Río, quienes no querían quedarse de brazos cruzados después de haber aprendido tanto después de un largo proceso judicial para resolver la situación en la que quedaron después del 27/E “Me encontraba en mi proceso de tesis para titularme de Arquitectura de la Universidad de Concepción y cuando comenzamos a organizarnos con la comunidad del Edificio Alto Río, decidí hacerla con la Meneateca Sísmica, que es el anhelo y objetivo por el que estamos trabajando como Fundación Alto Río y “Proyecta Memoria”. Este es una estruc tura que involucra tres espa cios: el primero es para conservar la memoria -biblioteca y emeroteca-, el segundo es para la formación técnica a nivel nacional y el tercero es que sea un lugar de sanación, constitu yendo un memorial de los de sastres naturales que han ocurrido en Chile”, explica. Además de este trabajo que tienen con los sobrevivientes del Alto Río, “Proyecta Memoria” lleva a cabo diversas iniciativas y participan en diversas instancias que les dan la posibilidad de internacionalizarse. Entre los otros ejes de acción que han llevado a cabo en distintas zonas de Chile, están las ‘Alertas de Memoria’ y el ‘Hipocentro de Memoria’, intervenciones que buscan, entre otras cosas, conmemorar y crear consciencia sobre la fragilidad del patrimonio y la importancia de preservarlo. Este año tienen la idea de intervenir en 30 ciudades chilenas, y para ello, cuentan con el apoyo del Consejo de Monumentos Nacionales y la Onemi. Meneoteca: El concepto epistemológico nace de la simbiosis de 3 aspectos ligados con las musas griegas hijas de la diosa de la memoria: Meletea, Mnemea y Aedea. Más en wwwprovectamemoria.cl.

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